En los últimos años, oficios tradicionales han vuelto a despertar interés en distintos sectores de la sociedad.

La cerámica, la carpintería y la encuadernación artesanal son algunos ejemplos de esta tendencia.

El valor de lo hecho a mano se asocia a identidad, dedicación y autenticidad.

Muchos jóvenes han encontrado en estos oficios una alternativa laboral y creativa.

Las redes sociales han jugado un rol importante en la visibilización de este trabajo.

El rescate de oficios tradicionales fortalece el vínculo con la cultura local.